Bienvenidos

Siluteta de padre y niño sobre la arena de una playa. En el horizonte no se ve el sol pero sí la luz anaranjado-amarillenta que proyecta.

Quisiera decirles a todas las madres del mundo que no están solas. Quisiera que encontraran un lugar donde sentirse apoyadas, escuchadas, sostenidas en sus emociones y en sus dudas. Que pudieran re-descubrir la conexión con su centro, con su verdadero poder femenino y sentir la fuerza y la abundancia que “es” en ellas y las capacita para ser madres. Quisiera que los padres pudieran conectar con su centro y su verdadero poder masculino, descubrirse firmes y estables para apoyar a sus compañeras en el puerperio y sentir la plenitud y la ternura de ser padres. Quisiera decirles a ambos que sus energías dispuestas hacia el equilibrio entrelazan la cuna perfecta para criar a los hijos a pesar de lo duro de la travesía,  a pesar de las sombras que emergen, a pesar de los cansancios, a pesar de las batallas personales….
Quisiera decirles que no hay padres perfectos porque los nuestros tampoco lo fueron, todos hicimos lo que pudimos, nuestro niño interior espera ser sanado y nuestros hijos nos lo ponen en bandeja. Y nos recuerdan que no todo ha de ser dolor y culpa, que hay alegría y juego en nosotros, y es bueno recuperar todo esto.
Quisiera decirles que para criar a un hijo hace falta más que un padre y una madre, que es necesario crear una verdadera red de apoyos que se extienda a lo largo y ancho del planeta. Que hace falta crear conciencia de uno mismo, tomar perspectiva de nuestro camino en esta vida, que es necesario buscar y ofrecer herramientas para llegar a ello.
Para conectar con tu hijo antes has de hacerlo contigo mismo. Sumergirte en tus profundidades, mirar a tu sombra a la cara, hablar con ella… llegar a descubrir la inmensa luz que habita en ti, saber quién eres, escuchar atentamente tu interior, tu música… unirla al latido de la Vida…
Quisiera decirles a todas las madres y a todos los padres del mundo que este camino es posible. Porque cuando te pones en marcha y a la vez entras en ese Latido todo fluye, y puede tardar más o menos, pero se te va ofreciendo todo para aprender tus lecciones, acercarte a tu Ser, a la persona que Tú eres.
Entonces de la piedra brota agua, lo más inamovible de ti despierta y cobra vida.
He aquí pequeñas semillas entre las que poder elegir las que os resuenen, las que os ayuden a vuestro propio despertar. Tal vez ya es tiempo…


Bienvenidos.

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Profesora de Yoga para adultos y familias, sanadora a través del canto y del sonido, canalizadora de imágenes y mensajes de guías espirituales
y Maestra de Reiki Usui Tibetano.

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