Yoga: viviendo Asana

La postura (asanam) debería ser firme (sthira) y agradable (sukham). Asana o postura se perfecciona mediante la relajación del esfuerzo y la absorción en el infinito, es decir “en el infinito espacio alrededor”. (Patanjali. Yogasutras 46 y 47).

El justo punto a encontrar cuando practicamos Asana se expresa aquí de forma sencilla y certera. Es ese lugar al que llegamos cuando nos sumergimos en una postura de Yoga y ésta se hace una contigo: existe un tono, una firmeza en el cuerpo que sin ser rigidez hace que la sientas de forma agradable en ti y puedes nutrirla y alargarla en el tiempo mientras la compactas y sostienes con la respiración consciente. Para llegar a este punto se requiere voluntad, aprender a escuchar y observar mis cuerpos (físico, mental y emocional) y práctica continuada. 

El sutra que lo continúa es un bello complemento del anterior, ya que un asana bien ejecutado ciertamente no requiere un esfuerzo que implique esa energía de dureza o lucha conmigo misma. Eso es lo que habría de ser relajado. Antes bien es interesante activar, además de esa voluntad que me lleve a encontrar la firmeza y el estar a gusto, una compasión que relaje el esfuerzo sin llegar  a caer en la pereza o el victimismo. Asana supone encontrar el equilibrio físico e interior en el conjunto de la postura que estoy realizando con todo lo que ello implica.

La expresión de “absorción del infinito” es inspiradora. Cuando construimos Asana desde esa conciencia interior, contenemos el infinito en una postura armónica a través de la anatomía, la respiración, la atención interna. Cuando yo entro en Asana todo mi Ser está expresando algo. La energía se comprime (se absorbe) en un dibujo corporal concreto, queda materializada en la persona que la está realizando y expresa una porción de ese infinito… ¿o el  infinito contenido en ella?

Mientras llegamos a este punto en según qué asanas, disfrutemos del recorrido. De la información sobre mí misma que me va aportando cada una, de las pequeñas o grandes conquistas sobre la esterilla. Y en tanto que la respiración, el cuerpo, la energía y la atención se ajustan… dejemos libre al corazón para que todo lo amalgame en una sinfonía perfecta.

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Profesora de Yoga para adultos y familias, sanadora a través del canto y del sonido, canalizadora de imágenes y mensajes de guías espirituales
y Maestra de Reiki Usui Tibetano.

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